LA “FLOR” QUE ESCONDE MANOLO JIMÉNEZ TENDERÁ A MARCHITARSE
Prácticamente todo el sevillismo sabe que hay “algo” , esa pizca de fortuna que todo ser humano precisa para sí en muchos momentos de su vida, que saca siempre a Manolo Jiménez cuando éste se encuentra “entre la espada y la pared” como entrenador de “su” SEVILLA F.C.
Si echamos la vista atrás, comprobaremos que en los momentos mas delicadísimo por los que el arahalense ha pasado ( el más delicado sin ningún género de duda fue el partido frente al Villarreal la temporada pasada y al que se llegaba tras cuatro derrotas consecutivas y una de ellas el famoso partido frente al Madrid en casa ) ha llegado a salir adelante ganando esos partidos que para él eran claves para seguir como primer entrenador sevillista. Siempre, y casi al borde de la bocina, salía adelante y volvía a recobrar crédito ante el Consejo, que no ante mucha parte de la afición, y que le permite a estas alturas llevar ya casi dos años completos como máximo responsable técnico de nuestro SEVILLA F.C.
Pero, como ya he dicho en muchas ocasiones, esta “flor” que esconde el bueno de Manolo no le puede sacar siempre “las castañas del fuego” cuando éste está al borde del abismo. El fútbol que practica el equipo nadie lo ve por ningún lado, y la preparación física está bajo sospecha en prácticamente todo el sevillismo. No se entiende la configuración de una plantilla sin un centrocampista que ordene y mande, y así lleva ya dos años consecutivos. Se dice que es culpa de Monchi, pero a éste le marca las pautas siempre a seguir Jiménez, por lo que el responsable directo de la configuración es el técnico de Arahal. La suerte que tuvimos el año pasado de llegar sanos y salvos al tercer puesto liguero sin ese centrocampista y con Duscher y Romaric como pareja , o incrementándolo con otro centrocampista todo fuerza pero sin clase como organizador como es Zokora, eso se nos da una vez pero dos seguro que no.
Habiendo conseguido el objetivo marcado, todo el sevillismo vio que era normal la continuidad de Manolo un año más al frente de esta plantilla, pero también todo el sevillismo esperábamos que hubiera éste aprendido de errores del pasado y corrigiera sus defectos por el bien de todos. Pero está claro que, tras la primera jornada y tras la configuración del equipo, todo sigue igual y nuestro entrenador sigue dejándolo todo en manos de su “flor escondida” que le saca siempre en los últimos momentos. Pero una “flor” que para el que os escribe tenderá a marchitarse solita y a la que cada vez menos pétalos le quedan. Tiempo al tiempo.

Manuel Carvajal